Cuando la oscuridad revela la verdad
En Gaza, hace casi dos años que no hay electricidad estable. Allí, el apagón es total: de la luz, del agua potable, de los medicamentos, de la ayuda humanitaria. Y a esa oscuridad se suma una violencia constante
Hace apenas unos días, un apagón de menos de veinticuatro horas dejo a oscuras a millones de personas en España, Portugal y Francia. Bastó un fallo eléctrico —un simple paréntesis en nuestra vida moderna— para que las ciudades se paralizaran, los hospitales se vieran en apuros y la angustia recorriera nuestras calles.