Triunfo de Morante: Sevilla, Jesucristo y sus discípulos
Era el día de los días. Y de estos no hay tantos. Había una intrahistoria dentro de la propia historia. Morante, Ortega y Aguado, mucho que decir aunque no ocurriera nada. Pasará el tiempo y vivir este momento del toreo ya habrá merecido la pena. La afición a esta locura de la tauromaquia en tiempos en los que la tecnología y las prisas nos devoran por dentro y por fuera merece la pena por toreros como estos que son capaces de contar lo mismo de otra manera. Que cifran el misterio de verdad, que...