Carroña como políticos, buitres como inversionistas, por Rafael Belaúnde Llosa
Es una verdad ineludible: se necesita convocar a la inversión privada para generar crecimiento, promover el empleo y activar el círculo virtuoso de la economía. Es decir, más inversión genera mayor empleo; mayor empleo fomenta un incremento del consumo; más consumo demanda una mayor cantidad de bienes y servicios, y esto a su vez genera un aumento del empleo. Gracias a esta dinámica virtuosa, el Estado recauda más impuestos y está en capacidad de aumentar la inversión pública. Y así sucesivamente.