Hay una inclinación natural de los seres humanos hacia lo justo. Algo que impele a no admitir el matonismo de los Trump/Musk/Vance de turno o las mentiras escandalosas del PP tan difíciles de tragar. Justicia y corrupción trabajan una frente a otra. El peligro está en traspasar la línea divisoria
Ves a María Dolores de Cospedal, número dos del PP de Rajoy en su día, exministra de Defensa, escuchar con una sonrisa cínica su propia voz tramando con el comisario corrupto Villarejo la guerra sucia contra Podemos.