Una Rosa de Oro como ofrenda a la Madre de Madrid
Un hijo puede olvidarse de cualquiera menos de una madre. Por eso, el Papa León XIV no podía marcharse de Madrid sin ir a la casa de la Madre, Nuestra Señora de la Almudena. Fueron pocos, pero intensos los minutos del Pontífice cara a cara con la Madre de Madrid. El Papa alzó la mirada y contempló a una Virgen que simboliza mucho más que la fe y la devoción de un pueblo.
En sus palabras en la catedral, el Pontífice explicó qué significa este gesto de entregar una Rosa de Oro, honor que...