Apoteosis en el Bernabéu: «¡Sed Biblias abiertas sin prejuicios!»
Un Papa de blanco en el Bernabéu. Un Robert Prevost apasionado del Real Madrid. Y un estadio lleno. Hasta la bandera. En total, 77.000 peregrinos, en torno a un pastor que fue ovacionado desde el minuto uno en el que hizo entrada al terreno de juego hasta la prórroga. Si de los asistentes dependiera, se habría alargado hasta una tanda infinita de penaltis, con tal de no dejar escapar al Pontífice en su último acto multitudinario en la capital española. Allí estaban congregados quienes en el día a día sacan adelante las diócesis de Madrid...